¿Te digo una cosa? Yo soy dueña de mi propia locura, creadora del camino que piso todos los días.
En cambio, tú eres esclava de la locura de otro,
de un camino inventado por un personaje
que ni siquiera te conoce.
"Uno va subiendo la vida de a cuatro
los primeros escalones, tiene todas las luces encendidas y el corazón repleto
de ilusiones. (...) Y uno sube, sube,
sube, flotando como un globo en el espacio, los humos los confunde con las
nubes, subestimando a todos los de abajo." Alberto Cortez
Se trata de expresar lo que se tiene dentro, lo que se mira y cómo se mira, de echar una mirada al pasado -que pesa muchas veces- y también al futuro que promete veladamente que ese pasado cicatrizará y que, algún día, será solo un dulce amargor que apenas se percibe en el presente infinito del amor que hoy vivo.
Y poco más. No aspira este blog a grandes cosas, sino tan solo a no callar aquéllas que han ido conformando la historia personal, sin importar lo que piense el lector: porque mi libertad de expresión es sagrada. Los callos que se pisen, bien pisados están. Y nada más.